
Por aquellos días de dos mil cinco, cuando agonizaba Juan Pablo II,varios periodistas de distintas generaciones conversábamos sobre el número de papados que a cada uno le había tocado durante su vida. Los menores de veintiseis manifestaban que solo bajo un pontificado; otros, bajo tres; pocos bajo dos y mis cuentas arrojaron cuatro papados, pero sin esa ambigua sensación de eternidad, infinitud e inmortalidad que les producía a los más jóvenes el papa polaco. ¿Acaso, de este tipo no son las percepciones que nos causa Cachao? Ese gran músico de quién muchos han escuchado el vibrato de su contrabajo en innumerables danzones, sones, congas y rumbas; o, quizás bailado sus aportes en numerosos mambos de las músicas cubanas y salsa, inclusive en el pop; sin embargo, son numerosos quienes coinciden: ¡Qué como su ritmo no hay dos! Ver más...
jueves, 27 de marzo de 2008
Cachao, buen viaje - Por Fernando España
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario